
enseñar dibujo en la Escuela Superior de Pretoria en 1919. 

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Son plantas briofitas que crecen en gran variedad de condiciones, desde el agua a las rocas. La mayoría habitan en suelos húmedos, en troncos, y en paredes de la umbría.
Hay cerca de 16.000 especies, entre las que se encuentran algunas tan pequeñas que resultan casi invisibles, y otras pueden medir varios centímetros de espesor.
Los musgos inhiben la erosión del suelo y promueven la retención de la humedad del mismo, son plantas de amplia distribución mundial, que usualmente viven en lugares húmedos o cerca del agua.
Se encuentran entre los primeros organismos que colonizan las rocas, pues al crecer sobre ellas modifican su superficie, formando un sustrato en el que se pueden arraigar otras plantas autótrofas de pequeño tamaño y estructura simple.
· forman almohadillas sobre el suelo, las rocas o los troncos
· Siempre en lugares húmedos temporal o permanentemente
· pueden desecarse y plantarse repetidas veces
Su uso en Bonsái puede responder tanto a factores estéticos como de cultivo.
Los musgos son muy extendidos en el mundo del Bonsái y tiene sus detractores y los que creen que son beneficiosas para el sustrato del Bonsái.
Forma de reproducción:
Cuando el musgo por cualquier casualidad se nos seque o porque lo hayamos cogido seco en los paseos por el campo, lo guardaremos en un embase de cristal, una caja o un sobre.
Para reproducirlo se buscaran unos ladrillos rojos de obras y se sumergen en agua hasta que no salgan burbujas de aire de ellos, esto demuestra que ya están bien empapados.
Se buscara una bandeja que pueda contener agua y se colocarán los ladrillos, encima procurando que nunca le falte agua para que no se sequen.
Se cubrirán los ladrillos con una tela de color blanco y ya con todo preparado echaremos sobre la tela polvo de tierra.
Sacaremos el musgo guardado y lo desmenuzaremos con las manos y lo iremos echando a un recipiente de yogurt natural lo batiremos bien para que el musgo se reparta y añadiremos una cucharada de azúcar.
Con una cuchara se extenderá sobre la tela que cubre a los ladrillos, y se guardara en un sitio a la sombra pero que le dé luz, se pulverizara dos o tres veces al día y se procurara que los ladrillos y la tela siempre estén húmedos (que no falte agua en el recipiente)
En un par de meses tendremos el nuevo “pan” de musgo con una espátula lo cortaremos en trozos y lo añadiremos a nuestros sustratos de Bonsái al cual previamente se le echara polvo de tierra.
Beneficios:
· Son formadores de suelo, junto con los líquenes
· Favorecen la retención del agua
· Interceptan la lluvia: Absorben hasta el 50 % del agua de las lluvias.
· Son captadores del agua de neblina.
· Tienen una enorme capacidad de retención de agua y absorben hasta cinco (5) veces su peso seco en agua.
· Protegen las nacientes de agua.
· Son generadores de la humedad ambiental: ayudan a mantener la humedad en los bosques.
· Son los primeros colonizadores de suelos desnudos.
· Son protectores del suelo y estabilizadoras del suelo: Detienen la erosión, evitan derrumbes
· Acumulan nutrientes: Enriquecen los suelos
· Favorecen a la acumulación de material orgánico.
Son sustratos adecuados para un gran número de algas verdesazuladas (cianofíceas) que fijan nitrógeno en el suelo: Incrementan la disponibilidad de Nitrógeno en los suelos.
Los musgos son el tercer grupo más diverso de plantas terrestres, después de las plantas con flores y los helechos.
En el mundo existen cerca de 5.000 especies de hepáticas y alrededor de 10.000 especies de musgos.
Por nutrir la vida, por proporcionar pulmones a urbes asfixiadas, por mejorar el paisajismo urbano, por naturaleza… La arborización tiene relevancia dentro de la planificación territorial que genera impactos en la calidad de vida de las personas.
Medellín posee una flora conformada en su mayoría por especies traídas de otros lugares del mundo como sucede con la palma Areca, el Croto o el Laurel, cuyo número de individuos supera enormemente al de especies nativas, casi todas en peligro de extinción, según información del Jardín Botánico Joaquín Antonio Uribe.
Los planes de arborización que se adelantan en Medellín surgen de la necesidad de transformar la manera como se concibe la siembra de árboles en la ciudad, de acuerdo con Sergio Mejía, quien coordina proyectos en el Jardín Botánico en conjunto con la Alcaldía.
Mejía explica que la “moda” de sembrar especies exóticas en espacios inadecuados las ha convertido en “árboles problema” dentro del espacio público, lo que implica que entidades que manejan redes y servicios públicos los talen de forma indiscriminada.
Gabriel Maya, jefe de la unidad de Paisajismo de la Alcaldía de Medellín, afirma que en la conmemoración de fechas como el Día del Árbol, no tiene sentido instar a las personas a que siembren plantas si no se comprometen a sostenerlas más adelante.
A su juicio, se deben tener en cuenta aspectos como el tamaño de la especie frente al espacio en el que se siembra; el clima apropiado, las características y la funcionalidad de las especies (por ejemplo, si se trata de árboles para sombra o plena luz; si son portadores de frutos grandes, su resistencia al ataque de plagas, entre otras). Por ende, recomienda pensar muy bien los usos del sitio donde se decide plantar un árbol.
Nutrir la biodiversidad
La ciudad cuenta con lugares privilegiados por sus zonas verdes, mientras que otras donde hay más afluencia de vehículos y personas, como el Centro y algunos barrios aledaños y periféricos, se convierten en puntos con un alto déficit de especies vegetales.
De acuerdo con el Manual de Silvicultura Urbana, base para la siembra masiva de árboles en la ciudad, en zonas como los parques lineales es apropiado plantar especies de diferente porte, entre ellas, árboles de sombra que protejan las fuentes de agua y definan la percepción paisajística de los sitios.
Para nutrir la biodiversidad de la ciudad en zonas periféricas, se trata de insertar diferentes especies de plantas que eviten la erosión del suelo y los deslizamientos, sobre todo en sitios con pendientes de alto grado.
En los andenes y corredores de redes de servicio público, las autoridades recomiendan la siembra de árboles de bajo porte, de lento crecimiento y con raíces de tamaño moderado como los arbustos, incluidos en los planes de intervención de flora urbana dentro de áreas de gran circulación peatonal. Las especies de gran crecimiento son apropiadas dentro de plazas, jardineras y cinturones verdes.
Una reglamentación del mantenimiento de la flora, apoyada en técnicas de silvicultura, se hace precisa a la hora de conservar los espacios verdes de la ciudad y generar nuevos.
Mejía destaca otros aspectos de importancia dentro de los planes de arborización de Medellín. La Alcaldía pretende, además, contar con 45.000 especies nuevas a 2011 e insertar árboles nativos, pues ha existido en la ciudad una tendencia a sembrar plantas exóticas.
Prioridad a las nativas
En el vivero del jardín Botánico, donde se siembran las especies que hacen parte del programa Ciudad Verde de la Alcaldía de Medellín, se da prioridad a las especies nativas, entre ellas el Comino, el Algarrobo, el Cedro, el Parasiempre, entre otras plantas cuyas semillas deben buscarse en los campos. Mejía resalta la atracción de fauna entre los objetivos de la siembra masiva dentro de la ciudad, además de incluir ciertas especies arbóreas frutales.
La ejecución de estos planes aún va en curso y debe tenerse en cuenta la responsabilidad de la comunidad y de las empresas de servicios públicos en el momento de la tala de árboles.
Gabriel Maya dice que hasta hace poco instituciones como EPM podaban y talaban sin ninguna reglamentación, por lo que ahora su deber es “intevenir, talar, reponer y sembrar”. Coincide con Mejía al afirmar que, en ocasiones, las personas se oponen al derribo de árboles que resultan perjudiciales por sembrarse en condiciones inapropiadas.
En su opinión, esto obliga a difundir las normas de silvicultura a las que se atiende dentro del ordenamiento urbano, las cuales permiten que la gente sea más cuidadosa para la siembra y cuidado de los árboles, disminuyendo de manera paulatina la muerte de las especies.
El equilibrio ambiental (calidad del aire, reducción del ruido, incremento de biodiversidad), la salud, la recreación y la estética, son elementos que rodean las iniciativas de arborización en las urbes, como fuentes de conservación de recursos vitales para el ser humano, las demás especies animales y el ecosistema en su conjunto.






